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   Residuos sanitarios / ATHISA MEDIO AMBIENTE

El ocaso de un material sanitario
Todo aquel material cuyo  uso clínico sea descartado será un residuo sanitario. Sólo el personal especializado del centro hospitalario, veterinario o consulta privada estará capacitado para tomar este tipo de decisiones: rotura, posible infección, defecto de fábrica o un deterioro normal del uso suelen ser los motivos por los que se decide retirar este material. Pero el proceso de eliminación de residuos sanitarios es tan complejo y de tal responsabilidad medioambiental que un hospital cualquiera no debería gestionar esta dura tarea por sí sólo.  Nosotros lo supimos desde 1992. Y acertamos.

El nacimiento de un servicio estrella
En 1996 tuvimos la primera planta de residuos sanitarios en Barreiro, Lisboa, junto con nuestros amigos de AMBIMED. Otras dos plantas portuguesas más se instalaron en Beja, Alentejo, en 2004 y en Oporto, un año más tarde. Se suman a todas éstas durante 2006 las plantas de Guillena y Alcalá de Guadaira , en Sevilla, la de Elche con nuestros socios de LGA, y la de Tetuán, en Marruecos.


Entre todas gestionamos 24.000 toneladas de residuos sanitarios al año, gracias a los cuales hemos podido crecer como empresa en todos los sentidos y en muy poco tiempo. La excelente relación con cada uno de nuestros clientes y los buenos resultados obtenidos han llamado la atención a otros países como Rumanía, Bulgaria, Moldavia, Polonia, Egipto, Túnez y Turquía. Todos esperamos lo mejor. Estamos en ello.


Cuatro grupos de residuos
Según las clasificaciones internacionales , cuatro son los grupos de residuos sanitarios a diferenciar. Compartimos este criterio en nuestro quehacer al frente de este servicio:

Sanitarios de riesgo químico
Son aquellos que han estado expuestos a una actividad química peligrosa, la mayor de la veces antitumoral: residuos citostáticos, medicamentos caducados y otro tipo de residuos contaminados químicamente como pilas, termómetros, disolventes o lubricantes.

Sanitarios de riesgo biológico
Son tratados con el máximo miramiento desde el centro clínico hasta la planta de residuos sanitarios a que sean destinados. El riesgo de infección y problemas derivados es patente: material infectado, restos anatómicos, sangre y hemoderivados, material punzante/cortante, secreciones, excreciones y fluidos corporales.

Sanitarios sin riesgo
Su manipulación, almacenamiento, recogida y transporte se gesta desde el propio centro sanitario: botellas de medicamentos vacíos no contaminados, material de curas, yesos, ropa y material de un sólo uso contaminados con sangre, no representan, en un principio, un grupo de riesgo.

Asimilados como urbanos
No exigen un tratamiento diferente del llevado a cabo con los urbanos: cartón, papel, material de oficina, restos de hostelería, talleres o jardinería son gestionados como residuos urbanos en sus contenedores correspondientes de cartón/papel, plásticos y vidrios.


Acondicionamiento
de los residuos sanitarios
Nuestros clientes suelen ser hospitales, centros de salud, clínicas privadas y públicas, laboratorios, clínicas veterinarias, farmacias… todos ellos con la misma necesidad de gestionar los residuos que van produciendo a un ritmo, normalmente, vertiginoso. Por eso dotamos a nuestros clientes con varios recursos para el acondicionamiento de todo tipo de residuos sanitarios, según la exigencia de cada situación:

Contenedor reutilizable
Nuevo!!
En tres colores según el tipo de residuo: verde para los de riesgo biológico, amarillo para citoestáticos y medicinas caducadas y rojo para restos animales. Admite un año de uso, tras el cual es reciclado.

Ofrece una resistencia mecánica altamente eficaz para el acondicionamiento de agentes químicos, materiales cortantes y punzantes.

Totalmente impermeable y con una capacidad de 60L, es la opción más aconsejable para el acondicionamiento de residuos sanitarios. Sus tres cierres de presa exteriores lo aislan por completo.

Historia nuestro contenedor en la columna derecha

Bolsas aislantes

Cada contenedor lleva obligatoriamente colocada en su interior una bolsa aislante para residuos sanitarios. Son de un sólo uso, opacas, asépticas y resistentes a las roturas e impactos. De 60 a 80 litros de capacidad. Tienen un sistema de apertura y cierre hernético muy fácil de utilizar. El complemento ideal para nuestro contenedor reutilizable.

Contenedor de un sólo uso
Para objetos cortantes y punzantes. Los ofrecemos en modelos de 1, 3, 5, 8 y 10 litros de capacidad. Con un asa para transportarlo.

Etiquetado, recogida y transporte

Cada contenedor tiene una etiqueta con la información del hospital al que va destinado, un número de referencia, el tipo de contenedor reutilizble y la fecha de entrega y de recogida, entre otros datos. Se procede a su comprobación mediante código de barras. Una vez en planta comprobamos de nuevo su procedencia y el tipo de residuos que alberga.
Nuestra flota de camiones se encarga de recogerlos en los centros sanitarios, cargarlos en el camión y transportarlos puntualmente a la planta de residuos sanitarios más cercana.

Pesado y almacenamiento de residuos sanitarios
Una vez identificados, pesamos cada uno de los contenedores en básculas de precisión y anotamos su peso. Dado que se necesita un volúmen mínimo de residuos sanitarios para su tratamiento en el autoclave, los almacenamos en una cámara frigorífica a -18º durante no más de 24horas, metidos aún en su bolsa y contenedor correspondiente.

Lavado de los contenedores reutilizables
Tras la descarga de la bolsa de residuos, cada contenedor reutilizable es pulverizado con un potente desinfectante y enjuagado con agua a presión.
Se procede luego al secado y almacenamiento de los contenedores para un nuevo uso.
Tratamientos especiales
Nuestros especialistas deciden qué tipo de tratamiento se va a serguir con los residuos sanitarios. La carga es volcada en un contenedor mayor con ruedas que será introducido en el autoclave.

Autoclavado
Se trata del clásico proceso de esterilización que llevamos a cabo con los residuos sanitarios de riesgo biológico con vapor saturado a alta temperatura y sobrepresión, siguiendo así las recomendaciones de la EPA ( Environmental Protection Agency ) de destruir bacterias, hongos, virus y parásitos que puedan contener este tipo de residuos.

Veamos las cuatro fases por las que pasan en uno de nuestros autoclaves:

Se dan tres operaciones de vacío a vapor hasta la obtención de una presión relativa de -0,85 Atm. Cuando termina la tercera inyección de vapor, la proporción de aire en el interior de la cámara es de 99,80% de vapor y
0,20% de aire.

La cámara se calienta hasta alcanzar una temperatura de 134º C y una presión de + 2,2 Atm

Llevamos a cabo una esterilización total también por inyección continua de vapor, manteniendo la temperatura y presión.

La última fase extrae el vapor generado hasta alcanzar un vacío de - 0,90 Atm, eliminando toda la humedad acumulada en el proceso. Gradualmente se pasa a presión atmosférica para la temperatura de la Cámara.

Tras este meticuloso proceso, compactamos el residuo, lo trituramos, y finalmente lo llevamos a un vertedero controlado como un residuo más.


Inertización físico / química

Los residuos de riesgo químico, concretamente los fitosanitarios, restos de medicamentos y citostáticos, son tratados con MIMO, nuestra máquina de inertización de moléculas orgánicas que tritura el residuo y lo baña en agua quitándole cualquier resto químico, tras lo cual podemos llevarlo a un vertedero como un residuo más. El agua contaminada resultante se somete a una exhaustiva sesión de luz ultravioleta hasta conseguir su destilación total.

 

Un hito importante para nosotros fue el diseño del contenedor reutilizable,con el que ganamos el Premio Escoba de Plata 1994, concedido por la prestigiosa ATEGRUS.

Hasta entonces, los contenedores conocidos eran de un sólo uso, incrementando el peso total de los residuos un 25% más de lo necesario ya que el contenedor era considerado como un residuo más.

Fue entonces cuando decidimos sacar un contenedor de plástico que pudiera aguantar un año de uso, tras el cual se reciclaría en nuestra planta de tratamiento de plásticos para ponerlo de nuevo en circulación.

Se trataba de un contenedor manipulable, resistente, hermético, lavado y desinfectado rigurosamente tras cada uso. Entonces tenía tres versiones de color según el tipo de residuo: verde para los de riesgo biológico, amarillo para citoestáticos y medicinas caducadas y rojo para restos animales.

El rediseño de aquel contenedor no se ha hecho esperar más, y hoy cuenta con mejoras evidentes, mateniendo el espítiru multiuso y de reciclaje que tuvo el original.

La O.M.S. advierte sobre las enfermedades suceptibles de ser trasnmitidas por la inadecuada manipulación de los residuos sanitarios:

Cólera
  Fiebres hemorrágicas
Brucelosis
  Difteria
  Meningitis, encefalitis.
  Fiebre Q.
  Muermo
  Tuberculosis activa.
Hepatitis vírica.
  Tularemia.
  Tifus abdominal.
  Lepra.
  Ántrax
  Fiebre paratifoidea A, B y C
  Peste
Poliomielitis
  Disenteria bacteriana
  Rabia
  Sida
  Peste porcina

Conocemos de cerca el ciclo vital de todos estos residuos sanitarios. Se lo explicamos al personal de los centros clínicos en cursillos específicos orientados al manejo de los distintos recipientes para residuos que hemos desarrollado en estos años.

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